Iluro ciudad romana : Primeros cristianos

Las huellas delos primeros cristianos en Bearn, Oloron del siglo IV al siglo VI

Oloron es la ciudad de los Pirineos  Atlánticos  que posee  más vestigios romanos

EL DIOS TAPADO

En  junio de 2001, para restaurar el tímpano del pórtico románico de la catedral, tuvieron que extraer una losa de mármol que representaba la Virgen María. Pero,  divina sorpresa, en la parte tapada apareció el dios Marte. Seguro que el maestro escultor del siglo XII necesitaba una hermosa piedra para terminar su obra. Pues puso sus miras en un bloque que yacía muy cerca,  esculpido sólo en un lado. Después de cincelar la madre de Dios, martilló la imagen heróica del ídolo para encajarla mejor entre dos losas. Pues se quedó tapado Marte. En el siglo II,  seguramente  debía encontrarse en un templo  edificado anteriormente en el sitio de la catedral. Allí le rendían culto los primeros oloroneses que en aquel entonces eran paganos. De esta escultura excepcional, se hicieron previamente dos copias: una se encuentra cerca de aquí, en el pasaje Mgr Saurine, la otra se puede admirar en el museo arqueológico.

 EL SARCÓFAGO IGNORADO

Descubierto por Anne et Pierre-Louis Giannerini en 1989, este sarcófago adornaba,  como un escudo, el traspatio de una casa. Fechado del principio del siglo IV, sin duda lo sacaron de los escombros de la necrópolis antigua. En efecto, desde el Edicto de Tolerancia del emperador Constantin, en 313, un notable oloronés podía comprar libremente,  en Roma o en el Pirineo, una sepultura lujosa paleocristiana, prueba de su nueva religión. La primera escena representa a  Cristo joven, de hermosa cara imberbe, que multiplica los panes que están en una canasta en las manos del apóstol Pedro. En la segunda escena (detalle), otros personajes sorprendidos y tensos, asisten a un milagro (no presente aquí) « el sacrificio de Abraham ». Por fin, una última parte (no representada) evoca al profeta Daniel en la fosa con los  leones. Se pueden ver estos elementos de sarcófagos en el museo arqueológico de « La Maison du Patrimoine », merced al donativo de la propietaria, Alice Bordenave.

UN SARCÓFAGO ADORNADO CON UNA CRUZ

Se realizaron excavaciones preventivas en 2005 en el sitio de la necrópolis romana. Entonces se descubrieron nuevas tumbas de la época merovingia –del siglo VI al siglo VII. Los sarcófagos de forma trapezoidal « muy a menudo adornados con una cruz podrían ser el indicio del avance de la vigilancia  católica » señalaba el responsable de las obras de excavaciones, Luc Wosny. Precisamente una de las sepulturas lleva en la parte inclinada de la tapa una cruz griega visible todavía. La cuba encerraba a tres cristianos y un rico ajuar, en particular un espléndido cubilete de vidrio.

 ADAM Y EVA EXPULSADOS

En 1997, Pierre Castillou vio en la casa de la tienda  Artigarrede  (creadora del sabroso pastel « Le Russe ») una escultura que le pareció muy hermosa. Desprendida de la pared y restaurada, aparecieron una Eva seductora y un Adam angustiado. Un verdadero prodigio  porque se trataba otra vez de un trozo espléndido de una tumba constantiniana. El feliz propietario debía esperar que, después  de su muerte,  entraría en este Paraíso del que habían sido expulsados Adam y Eva. Se puede admirar este sarcófago en la pastelería  del n° 1 de la Plaza de la catedral

LA  LÁMPARA  DE  ACEITE CRISTIANA

En 1986, el Proyecto de Acción Educativa, en asociación con el Colegio Tristan Derème y la Universidad de Pau, tenía como objetivo iniciar a los alumnos a la arqueología en el sitio de la ferme de Robert Cauhapé. Resultado espectacular puesto que descubrieron una villa  galloromana cuya pieza más notable es un lámpara de aceite « cristiana », descubierta por una alumna. En efecto, el crismón que se nota entre los dos orificios es una sigla formada por las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego,  el khi y el rho. El propietario de la villa no temía hacer comprender que,  en sentido propio, se alumbraba con el aceite de su lámpara pero que, en sentido figurado,  era Jesús quien iluminaba su vida.

DE CONSTANTIN A SAINT GRAT

Este sarcófago con una cruz confirma pues que una comunidad cristiana existió en los períodos  Visigodo y después Merovingio cuando el primer obispo de Iluro se llamaba Gratus. No sabemos de él más que una cosa: tomó parte en el año 506 en el Concilio de Agde, como todos los obispos de la  Novempopulanie. Los religiosos hablaron  de la vigilancia de los fieles, del celibato, del miedo al regreso del paganismo, de la conversión de los judíos… A propósito de la vida de Saint Grat, abundantes leyendas completaron las lagunas de la historia. No olvidéis de admirar, detrás de vosotros, su estatua de bronce y su capilla.